¿Es posible que enero y abril, el S&P 500 vivió su peor primer trimestre del año desde 1939, con una caída del 13%.1 A esto hay que sumarle que este annus horribilis ha mostrado desde entonces pocos visos de mejora, con una combinación de tensiones geopolíticas, altos niveles de inflación y bancos centrales que abogan por una subida de tipos de interés que está perjudicando a los inversores. Los índices de renta variable mundiales han tenido un mejor desempeño, pero no muy por encima.2

Los bonos, tradicionalmente considerados un valor seguro, han tenido un comportamiento aún peor: con una pérdida del 10 % durante el primer trimestre, hay que retrotraerse a 1842, en medio de una depresión, para encontrar un año en el que los bonos mundiales cayesen aún más.3 Por primera vez desde 1994, las acciones y los bonos han experimentado una caída conjunta de precios, y la fiable cartera 60/40, que ha sido durante mucho tiempo un instrumento clave para la diversificación, ha sufrido uno de los peores periodos de su historia.4 Pocos activos han escapado a esta tendencia negativa, e incluso los más expertos están sintiendo la presión.

«Me paso el día con un nudo en el estómago», confiesa un veterano director de bonos.5 «Hay muchos factores adversos que generan incertidumbre y lo más probable es que duren semanas, si no meses».

Es importante poner las cosas en su contexto. La reciente ola de volatilidad ha sido especialmente mala porque los bancos centrales se están esforzando por controlar una inflación al alza, lo que perjudica tanto a las acciones como a los bonos. Sin embargo, los mercados bajistas son una parte normal del ciclo económico.

De hecho, en los últimos 140 años ha habido 19 mercados bajistas con una caída media de aproximadamente el 37 %.6 Estas bajadas suelen ser menos acusadas cuando no coinciden con una recesión, con unas caídas del orden del 20 % .7 Si la inflación se modera y evitamos la recesión, puede que ya hayamos dejado atrás lo peor, especialmente porque esta bajada se debe en gran medida a una subida de tipos (la P), más que a una caída de los beneficios (la E).

Además, la mayoría de los mercados bajistas se superan relativamente rápido y las pérdidas terminan por recuperarse: los mercados bajistas del S&P 500 suelen durar alrededor de un año, y los inversores recuperan sus pérdidas en algo más de dos.8 Por otra parte, la reciente inestabilidad llega después de un periodo alcista épico: incluso si se cumplen las previsiones más pesimistas que hablan de una pérdida de 3400 puntos en el S&P 500, esto solo nos llevaría a finales de 2019, un poco antes del comienzo de la pandemia.9

Para quienes llevan invertidos años, 2022 podría acabar siendo otro episodio pasajero, como en el caso de 2008, 2018 o 2020.

E, independientemente de lo preocupante que pueda parecer la situación, los inversores pueden tranquilizarse si tienen en cuenta que las acciones suelen ser más resilientes de lo que suponen y que su valor sube de manera estable a lo largo del tiempo, a pesar de las diferentes guerras, pandemias, desastres naturales, colapsos financieros, reinicios del sistema monetario y recesiones. Incluso el gran shock inflacionario de la década de 1970, durante el cual la inflación llegó a alcanzar un pico del 14 % y las acciones se mantuvieron a flote durante más de una década, vino seguido de uno de los mayores mercados alcistas de la historia en la década de 1980.10
En el caso de los inversores a largo plazo, puede que lo más acertado sea no hacer absolutamente nada. Cuando las cosas van mal, tenemos una tendencia (conocida como sesgo de acción) de querer hacer algo —lo que sea— para arreglar la situación o tomar el control. A menudo, esto nos hace perder los rebotes, permanecer subinvertidos durante largos periodos o desviarnos de nuestro plan de inversión. Es una manera segura de obtener un bajo rendimiento a largo plazo, ya que los inversores se protegen contra las pérdidas en el momento pero acaban perdiéndose el rebote posterior.

Por otra parte, aquellos que estén planteándose invertir, puede que vean este ambiente de pesimismo extremo como una oportunidad; según las famosas palabras de Warren Buffet, «el truco está en ser miedoso cuando los demás son codiciosos, y codicioso cuando los demás son miedosos». Esto es algo que, ahora más que nunca, parece cierto. Identificar puntos de inflexión es una tarea notablemente difícil, si no imposible, pero poner el dinero a trabajar cuando hay «sangre en las calles» ha demostrado ser siempre una estrategia de éxito. No es de extrañar que el mismo Oráculo de Omaha esté tanteando el mercado y añadiendo posiciones después de haberse pasado años sentado en una montaña de dinero.

Sí, la primera mitad de 2022 ha sido históricamente mala para los inversores. Pero la historia también nos enseña que estos tiempos pasan. Entrar en pánico o proyectar los problemas actuales hacia el futuro ad infinitum es una actitud absurda.
Muchas veces, los inversores se convierten en sus propios enemigos. En un sorprendente informe publicado en 2020, la empresa de estudios Dalbar reveló que, aunque el S&P 50011 obtuvo un promedio del 6,06 % anual entre 1999 y 2019, el inversor en renta variable promedio solo ganó un 4,25 %. Puede parecer una cantidad despreciable, pero una diferencia anual del 2 % en 20 años puede tener un efecto considerable. Y la culpa, según la firma, fue de las emociones de la gente.

«Una de las principales razones por las que las rentabilidades de los inversores son considerablemente inferiores a las rentabilidades de los índices es que muchos inversores retiran sus inversiones durante los periodos crisis del mercado», asegura. «Desde 1984, aproximadamente el 70 % de este rendimiento inferior a la media se ha producido durante solo 10 periodos clave. Y todas estas retiradas masivas tuvieron lugar tras una caída drástica del mercado».

Quizá no sea de extrañar. Después de todo, los seres humanos somos criaturas emocionales, y pocos podemos mantenernos impasibles ante los espíritus animales del miedo y la codicia, que son las fuerzas que dominan los mercados. Sin embargo, mientras más sobrevaloremos nuestra capacidad para anticiparnos a los mercados o en base a nuestras emociones, menos probable será que tengamos éxito a la hora de alcanzar nuestras metas.
«El dinero es como una pastilla de jabón», dijo una vez el famoso economista Gene Fama Jr. «Cuanto más lo toques, menos vas a tener».12

Los inversores deben centrarse más bien en mantener el rumbo y no hacer nada como resultado de una decisión consciente. Si tiene un plan a largo plazo o cuenta con el consejo de un asesor profesional, no debería prestarle ninguna atención al sentimiento a corto plazo o a los bandazos del mercado. Desarrollar un plan —y, sobre todo, seguirlo en todo momento— es lo que proporciona a los inversores la mayor oportunidad de obtener intereses compuestos, incluso aunque pueda ser complicado a veces.

«Normalmente… [los que tienen menos autocontrol] dejan a un lado el rendimiento a largo plazo para centrarse en la seguridad a corto plazo», asegura Greg Davies, director de ciencias del comportamiento en Oxford Risk. «La gente dice “me voy a echar a un lado hasta que vuelva a sentirme cómodo”, pero lo cierto es que no te vas a sentir cómodo hasta que la situación haya quedado muy atrás».13

Por cada persona que ha tenido éxito con el market timing, hay muchas más que han perdido el rebote y la posibilidad de recuperar las pérdidas, como ocurrió con los súbitos rebotes de 2018 y 2020.
¿Es posible que la reciente caída represente realmente una oportunidad para comprar? Aunque es imposible saber si estamos a las puertas de un nuevo mercado alcista, las cosas se están volviendo a poner interesantes.

Entre principios de abril y mediados de mayo, las acciones han experimentado siete semanas seguidas de bajadas casi continuas, el segundo periodo más largo registrado desde 1928.14 Esto ha hecho que las acciones de Europa y China caigan por debajo de sus valoraciones medias a largo plazo, y que las acciones de Estados Unidos se mantengan justo por encima de su relación precio-beneficio a futuro promedio a 10 años. Finalmente, la relación riesgo-rendimiento está empezando a mejorar.

Igual de importante es el pesimismo extremo que invade actualmente los mercados. Los gestores de fondos acumulan ahora la mayor cantidad de dinero en 20 años —un claro signo de inquietud— y las encuestas y los indicadores del sentimiento, como la encuestas Fear & Greed, son tan negativos que parecen gritar «compra».15

Esto no significa que se haya tocado fondo o se vaya a producir una recuperación, aunque históricamente ha sido una buena estrategia invertir cuando el sentimiento es extremadamente malo. Sin embargo, resulta notable que los inversores astutos como Warren Buffet estén empezando a poner el dinero a trabajar y —otra señal de optimismo para los inversores— que los corporate insiders estén empezando a comprar acciones de sus empresas.16

Esto es bueno por dos razones.

La primera es que demuestra que los insiders creen ahora que sus propias empresas están baratas u ofrecen un valor a largo plazo atractivo de cara al futuro. La segunda es que los insiders se consideran a menudo el «dinero inteligente» que conoce a sus empresas —y sus perspectivas— al detalle; y es una buena estrategia invertir con ellos siempre que se pueda. En sentido contrario, el nivel histórico de ventas por parte de los insiders cuando las acciones alcanzaron sus máximos en 2021 debería haberse interpretado como una señal de advertencia.17

Para aquellos capaces de controlar sus emociones, adoptar un marco temporal a largo plazo e ir a contracorriente, el dollar cost averaging se presenta en estos momentos como una estrategia inteligente. Si la situación empeora, las pérdidas se mantienen en un mínimo y pueden comprarse activos a unos precios más baratos en el futuro sin intentar anticiparse al mercado.

En última instancia, es importante no perder la perspectiva, especialmente durante tiempos complicados como el año 2022. Resistir el impulso de hacer algo es a menudo crucial. La historia demuestra que los peores enemigos de los inversores no son los mercados, sino los propios inversores.
GLOSARIO

  • Mercado alcista (bull market): Un mercado alcista es un periodo durante el cual el precio de los activos sube de manera continua. La definición comúnmente aceptada de un mercado alcista es una subida de los precios de al menos el 20 %.
  • Mercado bajista (bear market): Un mercado bajista se define normalmente como un mercado que cae más de un 20 % desde su pico más reciente.
  • Volatilidad: La volatilidad es el ritmo al cual el precio de un activo en concreto sube o baja durante un periodo determinado. Una mayor volatilidad en el precio de las acciones a menudo supone un mayor riesgo.
  • Cartera 60/40: Una combinación del 60 % de acciones y el 40 % de bonos, o una proporción cercana a esta. Esta cartera tiene características tanto ofensivas (acciones) como defensivas (bonos) y genera un crecimiento y unos ingresos estables.
1 Fuente: CNN, https://edition.cnn.com/2022/05/02/investing/stocks-sell-may-go-away/index.html
2 Fuente: Global equity data sourced from Bloomberg, May 2022.
3 Fuente: Wall Street Jounal, https://www.wsj.com/articles/its-the-worst-bond-market-since-1842-thats-the-good-news-11651849380
4 Fuente: Barrons, https://www.barrons.com/articles/stocks-bonds-portfolio-investing-51652394644
5 Fuente: Wall Street Journal, https://www.wsj.com/articles/the-market-is-melting-down-and-people-are-feeling-it-my-stomach-is-churning-all-day-11653105601
6 Fuente: Marketwatch, https://www.marketwatch.com/story/based-on-19-bear-markets-in-the-last-140-years-heres-where-the-current-downturn-may-end-says-bank-of-america-11651847842
7 Fuente: CBS News, https://www.cbsnews.com/news/bear-market-2022-stock-market-wall-street-money/
8 Fuente: OPB, A Bear Market May be On the Horizon. Here’s What That Means https://www.opb.org/article/2022/05/19/bear-market-may-be-on-horizon-what-that-means/
9 Fuente: Global equity data sourced from Bloomberg, May 2022.
10 Fuente: Yahoo Finance, https://finance.yahoo.com/news/day-market-history-1980s-bull-112200931.html
11 Fuente: Dalbar, 2020 QAIB Report, https://wealthwatchadvisors.com/wp-content/uploads/2020/03/QAIB_PremiumEdition2020_WWA.pdf
12 Fuente: The Balance, https://www.thebalance.com/why-average-investors-earn-below-average-market-returns-2388519
13 Fuente: Irish Times, https://www.irishtimes.com/business/personal-finance/does-gut-instinct-betray-us-when-it-comes-to-investing-1.1431879
14 Fuente: Financial Times, https://www.ft.com/content/c017c45f-bfc5-4fce-a0fe-5c60b8fafe50
15 Fuente: CNN, https://edition.cnn.com/2022/05/18/investing/premarket-stocks-trading/index.html
16 Fuente: Financial Times, https://www.ft.com/content/2118d608-214a-475a-afcb-1882c23b6f50
17 Fuente: CNBC, https://www.cnbc.com/2021/12/01/ceos-and-insiders-sell-a-record-69-billion-of-their-stock.html

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